Tranquilo, la Transición no es para tanto

Los cambios en las normas ISO a menudo pueden ser un quebradero de cabeza, especialmente cuando son tan significativos como para las revisiones de ISO 9001 e ISO 14001 de 2015. Pero, ¿realmente hay motivo para la preocupación o deberíamos considerarlos, simplemente, como una herramienta más y mejor para nuestros sistemas de gestión?

Como auditor, a menudo veo sistemas de gestión que son apropiados, relevantes y útiles para una empresa cuando se implementan, pero lentamente se apartan de las actividades de gestión dinámica y se convierten en un libro estático de reglas. Con demasiada frecuencia oigo a los equipos de alta dirección referirse al sistema de calidad como si fuera otro departamento o una actividad separada, administrada por el Gerente de Calidad.

Tal vez es hora de adoptar un enfoque diferente y ver el sistema de gestión como solo eso: el sistema que gestiona un negocio. Podría ser visto como una caja de herramientas, que si se utilizan bien, no sólo ayudan a alcanzar la estrategia de la organización, sino que proporcionan la información y los datos necesarios para determinar dicha estrategia.

Desgraciadamente, cuanto más tiempo hayan estado implantados los sistemas de gestión, más difícil puede ser adoptar un nuevo enfoque y cambiar su percepción: de libro de reglas de calidad a un sistema de gestión dinámico.

Entonces, ¿cómo podemos lograr el cambio? Una pregunta difícil de responder en términos generales, porque cada negocio es único. Sin embargo, aquí hay algunas ideas para reflexionar y tal vez probar. Sobre todo, recuerde que las normas ISO son requisitos que se pueden abordar de muchas maneras.

Preocupados por el contexto

El diseño del sistema de gestión debe ser adecuado al entorno empresarial en el que opera una organización. Así que ahí está el punto de partida ... el contexto y las partes interesadas de la organización.

Tras muchas auditorías de transición, este parece ser el área de mayor preocupación. Cambie el "contexto" por ambiente operativo del negocio y la niebla comenzará a despejarse. Se trata de tener una clara comprensión del entorno operativo y las fuerzas que influyen en la dirección y el éxito del negocio. Hay muchas técnicas y herramientas que pueden ser extraídas de la caja de herramientas de gestión para ayudar a definir el contexto. Aquí están sólo dos ...

Análisis PEST(LE)

Guía para identificar los factores del entorno que van a afectar a una empresa: Políticos; Económicos; Sociales; Tecnológicos (Legales y Ecológicos).


El tipo de negocio determinará la importancia de cada factor. Por ejemplo: Un organismo público tendría un número significativo de factores relacionados con las esferas social, jurídica y política, mientras que un negocio que suministra a la industria aeroespacial podría dar más importancia a factores tecnológicos, jurídicos y económicos.

Las partes interesadas

Las partes interesadas pueden diferir en relevancia, importancia e influencia. Las más habituales presentadas durante una auditoría de transición son: clientes, proveedores, empleados, accionistas y organismos reguladores. A menudo se pasan por alto los vecinos (comerciales o no), la competencia, el gobierno local (por ejemplo, el negocio es un empleador de residentes locales), los servicios locales (por ejemplo, la empresa de agua, los organismos de recolección de residuos), el medioambiente, asociaciones industriales y usuarios finales.

Es imposible proporcionar una lista exclusiva o lista de verificación, pero si se toma un enfoque de equipo para capturar el contexto y las partes interesadas, es sorprendente no sólo en el resultado, sino también en cómo esto puede acelerar el proceso.

Si es cliente de NQA, por favor click here para acceder a nuestra guía de transición.

Autor: Nicola Rigelsford, Auditor NQA 

Leave a Comment